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El conocimiento científico al alcance de la ciudadanía desde el aula de clases

La pandemia de COVID-19, declarada en 2020, evidenció la importancia del conocimiento científico en la vida cotidiana. La población, expuesta a una avalancha de información sobre transmisión, prevención, diagnóstico y origen del virus, se familiarizó con términos antes exclusivos del ámbito académico, como:

La ciencia dejó de ser un asunto de especialistas para convertirse en una necesidad pública, mostrando su utilidad más allá de las aulas.

Este fenómeno global subraya la necesidad de acercar el conocimiento científico a la ciudadanía, destacando su relevancia en contextos actuales. Con este propósito, se propone utilizar el aula de clases como un espacio de formación científica aplicada, donde los estudiantes construyan formatos de divulgación científica, como:

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Figura 1. Un cómic que explica “accidentes” a nivel celular

Estas producciones permiten a los jóvenes apropiarse del lenguaje científico y convertirse en comunicadores activos de lo aprendido, extendiendo el conocimiento a sus familias y comunidades.

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Figura 2. Una imagen vale más que mil palabras. Descubrimos nuestros talentos y utilizamos el dibujo como medio de comunicación universal

Así, la escuela se convierte en un centro dinámico de producción de saberes que trascienden sus muros, promoviendo una comprensión pública de la ciencia. En un contexto de desinformación y polarización, formar ciudadanos capaces de interpretar y comunicar el conocimiento científico es crucial. La elaboración de piezas divulgativas no solo favorece la apropiación del saber, sino que también fortalece la participación crítica y activa en la sociedad.

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Figura 3. Aprender - Hacer. Evidenciamos el currículo de química en el funcionamiento y propiedades de productos de nuestra cotidianidad, para que otros conozcan lo que hemos aprendido e identifiquen el papel de la ciencia en el diario vivir.

De este modo, se busca consolidar la visión de la ciencia como un producto cultural, accesible para todos y fundamental para la toma de decisiones informadas en la vida diaria. La escuela trasciende el espacio físico, y lo que allí se construye es con, por y para las comunidades, con el objetivo de promover la comprensión pública de la ciencia.